El 18 de marzo de 2022 se produjo un momento que aún muchos siguen confundiendo y que a día de hoy aún da mucho de qué hablar. Aquel viernes, Roma acogió una reunión entre Mario Draghi, el entonces presidente del Consejo de Ministros italiano; António Costa, el entonces primer ministro portugués; y Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno de España; para preparar el que iba a ser el próximo Consejo Europeo. Cuando Pedro Sánchez acabó su intervención, el organizador del evento, Mario Draghi, dijo aquella famosa frase de "Grazie, Antonio", lo que muchos consideraron y aún creen que fue una confusión del italiano al llamar a Pedro Sánchez como "Antonio", aunque no fue así. Lo que ocurrió es que al terminar el presidente español de hablar, Mario Draghi le agradeció su parlamento y dijo "Antonio" de seguido para darle el turno de palabra al portugués, por lo que no fue una confusión del romano, lo dijo correctamente, pero al decirlo muy junto parecía que le dio las gracias a "Antonio" como referencia a Pedro Sánchez.
Pero cuatro años después ya tenemos un caso oficial de llamar Antonio por confusión a alguien muy afín al presidente español y que además trabaja para una empresa financiada por el Gobierno de España, incluso le hizo una entrevista el pasado miércoles, hablamos de Jesús Cintora. El martes, 8 de septiembre de 2026 a las 10:20 h (hora peninsular española), el diario 'El Español' a través de su portal Invertia publicó una noticia titulada "El Consejo de Informativos de TVE se opone a que Cintora y Palomera entrevisten a Sánchez en Mañaneros 360" y firmada por Laura Broche. En el segundo párrafo se podía leer que la entrevista la realizarían Esther Palomera y un tal "Antonio Cintora". Tal y como lo leéis, a Jesús Cintora le llamaron "Antonio", ironías del destino que confundieran su nombre con el mismo que pensaba la gente que confundieron a Pedro Sánchez, pero esta vez sí ha sido una equivocación. Cualquiera diría que fue a conciencia para relacionar a ambas personas que tanta sintonía tienen y retratar el servilismo del castellano y leonés al madrileño.





